dilluns, 5 de juny de 2017

La disparé hace 7.500 días


Recuerdo que ésta fue un sesión tranquila y nada complicada, prueba irrefutable que se habían hecho bien los deberes antes de empezar con ella. Excelente elección de modelo, acierto total con el equipo de colaboradores, plató cómodo y agradable que nos proporcionó buen ambiente durante las sesiones… y como no un buen catering. 

La disparé hace 7.500 días en el plató Norbert Foto de Barcelona. La imagen era para la campaña “Natural Wonder” de Revlon y el director creativo de la misma fue Carles, de Subirà i Associats. 
Había colaborado con anterioridad con Carles y conocía bien su peculiar manera de trabajar, ya que siempre actuaba igual. Le gustaba transmitir –quizás para no ejercer presión al fotógrafo y que éste se sintiera seguro y cómodo- que la imagen o imágenes que había que hacer eran: simples, sencillas, elementales, nada complicadas, no enrevesadas, ni complejas… o sea lo que calificaríamos de una sesión fotográfica “fácilmente ejecutable”, pero puedo aseguraros que –como muchas veces en la vida- nada es lo que parece, ya que era muy exigente, quisquilloso, escrupuloso…, y como sabía exactamente lo que quería no aceptaba nada que estuviera por debajo de sus requerimientos y expectativas, cosa que era de agradecer, pues cuando él decía “ok” sabías que defendería tu trabajo hasta el final. Me gustaba mucho trabajar con él, ya que era un gran profesional, entusiasta por naturaleza y extremadamente respetuoso con los originales fotográficos realizados. 

Si el casting es una parte básica en cualquier sesión fotográfica, si ésta es para una campaña de un producto capilar, éste (el casting) se convierte en una pesadilla. La mejor alternativa, para salir airoso, es no presentar al cliente ningun modelo que a nosotros no nos encaje “cien por cien”, ya que por experiencia puedo aseguraros que él cliente sólo valorará el pelo. Conocedores ambos, Carles y yo, de esta máxima, presentamos a Revlon solamente dos modelos para que pudieran elegir cual de ellas tenia mejor pelo. 

Me decidí por iluminar con luz de tungsteno, ya que al contener un elevado componente rojo actuaba como un ligero filtro en la piel de la modelo, si trabajas en Blanco y Negro. Fotografiar cabellos y peinados como producto de una campaña no es nada fácil, ya que debes obtener una imagen con texturas, brillos, volúmenes y que parezca casual. Opté por utilizar un sólo spot fresnel en la iluminación, con una cierta proyección cenital y sentando a la modelo, Liliana, en una silla baja para que tuviera opciones de movimiento controlado. La luz cuando pasa por una óptica fresnel se endurece y es muy penetrante haciéndola óptima para incidir en el cabello proporcionándole sombras y brillos, si a esto le añades el buen tratamiento capilar que Jorge de la Garza le proporcionó al peinado, tenemos el mejor resultado posible en la fotografía de la campaña. Disparé con la Nikon F3 con una óptica de 135 mm. f2 para controlar la profundidad de campo. 

Imagen reproducida de una de la piezas de la campaña publicitaria